jueves, 25 de septiembre de 2014

EL CLUB DE LOS 27

La primera vez que recuerdo haber oído a Nirvana fue en uno de mis numerosos viajes que hice en autobús desde Valladolid a Aranda cuando estaba en mi etapa universitaria. Al subir a dicho autobús desconocía la grata sorpresa que me iba a dar aquel chófer de melena cardada que se iba a encargar de llevarnos a destino. Fue nada más ponernos en marcha cuando comenzó a sonar tenuemente una guitarra durante unos segundos irrumpiendo de repente una potente entrada de golpes de batería que dio paso a unos distorsionados acordes de guitarra. Era “Smells like teen spirit”, el primer tema del disco “Nevermind” de Nirvana, y ya no pude prestar atención más que al hilo musical que me tuvo embaucado durante los casi 50 minutos que dura el disco.

A pesar de la fama que acaparó Nirvana nada más irrumpir en el panorama musical, yo había desestimado escucharlos, al igual que había hecho anteriormente con Guns n’ Roses. Yo creo que han sido las dos injusticias más flagrantes que he cometido en este respecto, pero fue debido a que no me solían gustar los grupos que irrumpían con tanta promoción ya que, por entonces, todo lo comercial tenía cierto tufo a ser más de lo mismo. Por aquel momento, estaba más pendiente de la irrupción del denominado hard-core melódico, alguno de ellos luego etiquetados como pop-punk, formado por grupos independientes californianos en su mayoría, abanderados por Bad Religion y por el sello Epitaph, (Green Day, Pennywise, Rancid, Offspring, The Mighty Mighty Bosstones o incluso Rage against the Machine, entre otros).

Sin saberlo, me estaba perdiendo el nacimiento del grunge, un nuevo género dentro del Rock y que no sólo popularizó el denominado rock alternativo o independiente sino que influyó en su posterior desarrollo, con sus enérgicas guitarras fuertemente distorsionadas, sus melodías vocales guturales, sus ritmos repetitivos y sus potentes baterías predominantes.

No seguí mucho la trayectoria del grupo, aunque sí que me hice rápidamente con sus discos. El caso es que, como ya es sabido, el 8 de Abril de 1994, (cuando apenas hacía un par de años que conocía Nirvana), se anunciaba que su líder Kurt Cobain, había aparecido muerto. Al parecer murió el 5 de Abril de 1994 por una herida de bala infligida en la cabeza. Se había suicidado a los 27 años, tan solo cinco días después de fugarse del centro de desintoxicación en el que había ingresado voluntariamente para tratar su adicción a la heroína y a otras drogas. Su muerte y las posteriores manifestaciones y versiones contradictorias de su círculo más cercano crearon un halo de incertidumbre en torno a su hipotético suicidio, por lo que automáticamente pasó a formar parte del más que exclusivo “Club de los 27”.

El “Club de los 27” es la denominación utilizada para referirse a un grupo de iconos o estrellas de la música que fallecieron a la edad de 27 años en casos relacionados con el abuso de alcohol y drogas. El término fue acuñado por los medios de comunicación tras las muertes de Brian Jones, Jimi Hendrix, Janis Joplin y Jim Morrison, todas ellas acaecidas en el término de dos años exactos, entre 3 de Julio de 1969 y el 3 de Julio de 1971, y todos ellos a la edad de 27 años. Posteriormente se incluyó a Robert Johnson, considerado “el abuelo del Rock and Roll”, que falleció el 16 de agosto de 1938 a esa misma edad, por lo que Kurt Cobain era el sexto miembro célebre que se unía al club.

Robert Johnson murió envenenado el 16 de agosto de 1938, al parecer por ingestión de whisky mezclado con estrictina que algún marido cornudo le había preparado, según la versión más cimentada. Con solo 29 canciones grabadas, se convirtió en muy poco tiempo en una estrella del blues, siendo versionado posteriormente por artistas de la talla de Eric Clapton, Rolling Stones o Led Zeppelin entre otros.

Brian Jones, el que fuera guitarrista y multi-instrumentista del grupo Rolling Stones y miembro más famoso del grupo a principios de los 60, murió el 3 de Julio de 1969 ahogado en su piscina al mes de haber sido despedido del grupo y a pesar de ser un excelente nadador. Siempre había abusado de las drogas y el alcohol y sus excesos públicos le costaron varios arrestos por escándalos o por tenencia ilegal.

Jimi Hendrix, considerado como uno de los más grandes guitarristas de la historia, murió el 18 de Septiembre de 1970. Se ahogó con su propio vómito por broncoaspiración tras perder la consciencia debido a una ingestión masiva de somníferos, barbitúricos y alcohol.

Janis Joplin, murió el 4 de Octubre de 1970 por sobredosis de heroína. Caracterizada por su voz y su espíritu rebelde, fue un símbolo femenino de la contracultura de los 60 y del movimiento hippie y la primera mujer en ser considerada una gran estrella del Rock and Roll.

Jim Morrison, líder del grupo The Doors, murió el 3 de Julio de 1971 tras sufrir un paro cardiaco. Como no le fue realizada la autopsia no se puede saber con certeza el origen de su muerte y circulan distintas hipótesis, aunque parece ser que el consumo habitual de drogas pudiera ser la causa.

Con la muerte de Amy Winehouse el 23 de julio de 2011 al sufrir un colapso debido al síndrome de abstinencia meses después de someterse a una cura de desintoxicación, se ha incorporado una nueva celebridad al Club de los 27, la séptima, aunque muchas voces se alzan en contra de su inclusión, al no considerarla como estrella del Rock.

Estos siete no son los únicos, ya que son numerosos los músicos más o menos famosos que pertenecen a este club. No llegan a la popularidad de los siete nombrados, pero, por citar algún ejemplo más, también pertenecerían a este club Alan Wilson, (líder y guitarrista de la banda de Rock & Blues Canned Heat), David Michael Alexander, (el que fuera bajista original del grupo The Stooges, liderado por Iggy Pop), o Richey James Edwards, (guitarrista del grupo Manic Street Preachers). Todos ellos murieron también a los 27 y vivieron habituales episodios de abuso de drogas y alcohol.

Sin embargo, los miembros del club de los 27 no son las únicas estrellas de la música que murieron prematuramente, pues hubo quien se quedó por el camino antes incluso que ellos. En el origen del club se dio la casualidad de que en muy poco espacio de tiempo desaparecieron de la escena musical cuatro importantes protagonistas del panorama musical de la época a la misma edad, algo que la prensa no dejó pasar para crear y alimentar el mito.

Por cierto, se dice que cuando Wendy O’Connor, madre de Kurt Cobain, se enteró de la noticia del suicidio de su hijo, lo primero que exclamó fue: “Se ha ido para unirse con ese estúpido club”. Al parecer Kurt Cobain admiraba el llamado “Club de los 27” y de joven hablaba a menudo de la “maldición de los 27” en las estrellas de la música. Lo que sí es cierto es que en su nota de suicidio, Kurt finaliza diciendo “Es mejor arder que apagarse lentamente”. Todo un alarde del “vivir rápido y morir joven”.

jueves, 11 de septiembre de 2014

LA DERIVA MEDITERRÁNEA

El primer viaje de fin de curso al que acudí, (y único, por cierto), fue cuando acabé E.G.B. Acudimos la práctica totalidad de los compañeros de clase y disfrutamos de una divertidísima semana entre todos. Con algunos de esos compañeros había coincidido durante todo mi ciclo escolar y con el resto llevaba coincidiendo seis años, desde que nos trasladaron al C.P. Santa María que estrenamos seis años atrás, (a excepción de los pocos repetidores).

Fuimos a Torremolinos e hicimos una excursión a Ceuta y otra al parque de atracciones Tívoli World de Benalmádena. Desde luego que visto el resultado y el cómo disfrutamos todos, el destino fue muy acertado para aquellos niños de 13-14 años.

Con motivo del viaje a Ceuta tuvimos que cruzar el Estrecho de Gibraltar en un ferry desde Algeciras. Lo que más recuerdo de aquel viaje en ferry es que el estrecho de Gibraltar era demasiado ancho como para pensar que en un futuro iba a desaparecer, pues en clase nos habían dicho que la colisión entre las placas euroasiática y africana estaba acercando ambos continentes hasta su irremediable unión, a ritmo de unos pocos centímetros anuales. Este acontecimiento provocaría que el mar Mediterráneo se convirtiese en un lago hipersalino que acabaría desecándose, puesto que es mayor la cantidad de agua que se evapora anualmente, debido al clima cálido de la zona donde está ubicado, que la aportada por los distintos ríos que allí desembocan, entre los que destacan el Ebro, el Ródano, el Po, el Nilo, el Dniéper o el Danubio, estos dos últimos en el Mar Negro que está unido al Mediterráneo por el estrecho del Bósforo. Este déficit hídrico provoca que el mar Mediterráneo tenga una salinidad más elevada que el océano Atlántico, del cual recibe el agua que pierde debido a la evaporación.

Lo más curioso es que este suceso que se prevé que vaya a suceder en el futuro, ya sucedió con anterioridad. El mar Mediterráneo se formó a partir del primitivo mar de Tetis, que tenía una extensión mucho mayor que el Mediterráneo actual y que fue disminuyendo a medida que la placa Africana se aproximaba a la Euroasiática. Hace algo menos de seis millones de años, debido al levantamiento tectónico del Estrecho de Gibraltar, el mar Mediterráneo quedó desconectado del océano Atlántico, comenzando su desecación, que lo dejó reducido a una serie de lagos salados en el fondo de la cuenca marina. Este fenómeno, que duró algo más de 500.000 años, generó enormes depósitos de sal en el fondo del Mediterráneo, aún existentes, y disminuyó la salinidad del océano global, acontecimiento conocido como la crisis salina del Mesiniense.

Sin embargo, a partir de un probable hundimiento tectónico del Estrecho de Gibraltar que provocaría la ruptura del dique de roca que allí se había formado, las aguas del océano Atlántico encontraron de nuevo un camino por el que volver a atravesar del Estrecho. Como la diferencia de nivel entre el Mediterráneo y el Atlántico era muy grande, el mar Mediterráneo se llenó a un ritmo trepidante, generando la mayor y más brusca inundación que se haya conocido nunca en la Tierra. La entrada de aguas debió formar un caudal que llegó a ser unas mil veces superior al actual caudal del río Amazonas. Lo que había tardado miles de años en secarse, generando un enorme desierto de 1.500 metros de profundidad, se llenó en unos dos años, a un ritmo de hasta diez metros diarios de subida del nivel del mar. La forma de llenado se debió realizar a través de un descenso más o menos gradual desde el océano Atlántico hasta el centro del actual Mar de Alborán, en una especie de megarrápido por donde el agua circuló a cientos de kilómetros por hora. El canal que se formó atraviesa el actual Estrecho de Gibraltar provocando en su momento una profunda erosión de unos 500 metros de profundidad, ocho kilómetros de anchura y extendiéndose a lo largo de unos 200 kilómetros entre el Golfo de Cádiz y el Mar de Alborán. Así, el mar Mediterráneo volvió a existir y Europa y África volvieron a estar separadas por la barrera natural que el mar supone.

La separación actual de Europa y África es de 14.400 metros, que es la mínima anchura que tiene el Estrecho de Gibraltar. Como el actual movimiento de la placa africana es de 2,15 centímetros al año aproximadamente hacia el Norte, se estima que se unirá al extremo sur de España dentro de unos 650.000 años, separando nuevamente el mar Mediterráneo del océano Atlántico. Este acontecimiento provocará nuevamente que el mar Mediterráneo comience su proceso de desecación a ritmo de unos milímetros anuales, desconectándose del mar Negro unos 25.000 años después de haberse desconectado del océano Atlántico, lo que provocará igualmente la desecación del mar Negro, algo que, igualmente, ya sucedió con anterioridad.

Además, debido a la subducción de la placa euro-asiática con respecto a la placa africana que es la que provoca este acercamiento entre continentes, no sólo el mar Mediterráneo desaparecerá por la colisión entre estos, sino que dentro de aproximadamente 200 millones de años se habrán formado unos grandes plegamientos desde lo que hoy sería Gibraltar hasta los Alpes, a modo de una gran cordillera como sería actualmente la del Himalaya, quedando tras ella grandes zonas desérticas en las ubicaciones que actualmente comprenden Francia y Alemania. Igualmente, el nivel de los océanos ascenderá unos diez metros por ese fenómeno, debido a la evaporación del agua contenida en el mar Mediterráneo y su vertido sobre el resto de océanos en forma de lluvia, tanto directa como indirectamente.

Pero queda mucho para que todo esto suceda, si es que no sucede algún otro acontecimiento de enorme magnitud con anterioridad que interrumpa este proceso natural. La humanidad puede seguir disfrutando del mar Mediterráneo, así como de su clima propio que genera una fauna y una flora particular. Es más, no creo que la humanidad pueda ser testigo de la nueva unión entre Europa y África ya que con todo lo que ha sucedido en los últimos 10.000 años, desde que las primeras civilizaciones aparecieron, difícilmente el ser humano pueda lograr llegar hasta verlo sin haberse extinguido con anterioridad.

Por cierto, de la excursión a Ceuta me acuerdo de muchas más cosas y anécdotas que dan para mucha menos reflexión que ésta, pero que al recordarlas aún me sacan la sonrisa. Para casi todos era nuestra primera estancia en África aunque no cambiásemos de país y lo que no hicimos fue desaprovechar el momento.


jueves, 28 de agosto de 2014

LA DISTRIBUCIÓN DE LOS TECLADOS

Elisa es italiana, de madre inglesa, y lleva casi diez años viviendo en España por lo que habla los tres idiomas a la perfección. Cuando yo vivía con ella, notaba que solía tener ciertos problemas con la “b” y la “v” a la hora de tener que diferenciar las palabras que desconocía en castellano, a partir de la pronunciación de la gente. Yo le decía que había que conocer las palabras pues no hay manera de diferenciarlas de forma oral ya que en castellano ambas grafías se corresponden con el mismo fonema y que no se discrimina el sonido de la “v” con respecto a la “b”, como sí que sucede con el resto de idiomas que contienen estos grafismos, donde la “v” es un sonido intermedio más o menos gradual entre el fonema bilabial /b/ y el fonema labiodental /f/ de la lengua castellana. Era algo que ella no lograba entender, que hubiese dos grafías diferentes para un mismo sonido por lo que acabó consultando a su amigo Vicente, al que siempre ha considerado como su experto personal en todos los campos de conocimiento.

Vicente le ratificó lo que yo ya le había dicho varias veces, que la “b” y la “v” se pronuncian igual en castellano y que no hay distinción oral entre ambas. Cuando se lo dijo le matizó, como yo ya había hecho con anterioridad, que ya los hispanos hablaban latín sin diferenciar ambos fonemas, de ahí la célebre frase atribuida a Julio César que afirmaba “Beati Hispani quibus bibere vivere est”, que se traduce como “Dichosos los hispanos para los que beber es vivir” y que a mí me había contado mi amigo Mario con anterioridad. Además, matizó que dicho error gráfico suele ser uno de los más vergonzantes que existen en el castellano escrito y que, para colmo, en los teclados aparecen una al lado de la otra por lo que es muy fácil pulsarlas por error. Yo le maticé que en los teclados sucede lo mismo con la “m” y la “n”, siendo un error muy embarazoso cuando hay que escribir después otra consonante y que algo parecido sucede con la “s” y la “x”. Todo esto era culpa del teclado que se usa en España, el denominado teclado QWERTY, bautizado así por la distribución de sus teclas alfabéticas (las ubicadas en la parte superior derecha).

La historia de las disposiciones de las teclas del teclado comienza con las máquinas de escribir. El estadounidense Christopher Sholes inventó en 1867 la primera máquina de escribir de producción masiva. Con anterioridad, hasta 51 inventores patentaron diferentes máquinas de escribir, pero ninguna era adecuada para la producción masiva. Esta máquina de escribir disponía de un teclado cuyo punto de partida original parece haber sido una disposición cuasi alfabética y la secuencia de la denominada “fila hogar” (d-f-g-h-j-k-l) da muestra de ello. Sin embargo, uno de los problemas con los que se encontró Sholes es que la máquina de escribir se atascaba cuando el mecanógrafo pulsaba rápidamente dos teclas adyacentes. Para minimizar los atascos, se reordenaron ciertas teclas para ralentizar deliberadamente al usuario, por lo que las letras y las combinaciones de letras más usadas en inglés fueron dispersadas en el teclado. Así nace el teclado QWERTY.

Por este motivo, el de la ralentización deliberada, hubo quien investigó en desarrollar otras disposiciones de teclas para incrementar la velocidad de tecleo, una vez que las máquinas de escribir fueron más eficientes. En 1893, la máquina de escribir Blickensderfer, la primera de fácil portabilidad, introducía un cambio significativo en la distribución de sus teclas, pues la fila inferior contenía las teclas más usadas en inglés, DHIATENSOR del cual se obtuvo su nombre, ubicadas de tal forma que incrementaba notablemente la eficiencia y evitaba los atascos.

Pero no fue hasta 1936, cuando los estadounidenses August Dvorak y William Dealey patentaron el teclado Dvorak, que sería el primer teclado diseñado para maximizar la velocidad de tecleo. Se diseñó a partir de una investigación de las letras y de las combinaciones de letras más usadas en inglés, así como de la fisiología de la mano, ubicando en la “fila hogar” las teclas más usadas para minimizar los intercambios entre filas y los movimientos de los dedos, logrando un tecleo más rápido y preciso, provocando menos esfuerzo y fatiga para dedos y manos. A pesar de que la eficiencia de la disposición de este teclado es superior a la del teclado QWERTY, nunca logró relegarlo y pasó al olvido, aunque sigue vigente y es posible configurarlo en cualquier sistema operativo.

El último intento ha sido el teclado Colemak, desarrollado por Shai Coleman en Enero de 2006 con el objetivo de lograr una escritura más rápida y facilitar la escritura colocando las letras de mayor frecuencia bajo los dedos más fuertes, previniendo el síndrome RSI, que puede ser causado por movimientos repetitivos y duraderos, como el presionar las teclas más frecuentes en una posición desfavorable.

El caso es que a pesar de las notables deficiencias de diseño, la distribución de teclado QWERTY se ha convertido en el estándar de facto para máquinas de escribir y teclados ingleses y españoles, a pesar de que esta distribución está lejos de ser la más eficiente para escribir, pues exige al mecanógrafo mover sus dedos entre filas para teclear las letras más comunes. Otros idiomas escritos en el alfabeto latino usan a veces variantes de la distribución QWERTY, tales como la francesa AZERTY, la italiana QZERTY y la alemana QWERTZ, pero la mayoría de la disposición de las letras es idéntica.

Personalmente pienso que para que la distribución de las teclas de los teclados fuese eficiente, debería haber una distribución para cada idioma, o al menos para cada tipo de idiomas en función de la proveniencia de estos, ya que, por ejemplo, en las lenguas germánicas el uso de la “k” o la “w” está muy extendido, mientras que en las lenguas romances su uso es prácticamente marginal, al igual que en las lenguas romances el uso de las vocales es bastante más frecuente que en las lenguas germánicas.

Sin embargo, el que hubiese una distribución diferente para cada idioma provocaría que cuando cambiemos de país tengamos que reaprender la distribución de las teclas, algo que acabaría imponiendo la distribución inglesa como medida normalizadora, tal y como ahora, aunque en la actualidad se trate de una distribución ineficiente incluso para el idioma para el que fue creada.

En fin, que habrá que convivir con el riesgo de intercambiar la “b” por la “v”, ya que el remedio puede ser más perjudicial que las deficiencias actuales, al menos para mí, acostumbrado como estoy a la distribución de teclas actual y a utilizar sistemas operativos en distintos idiomas y países.


viernes, 8 de agosto de 2014

LAS SIETE MARAVILLAS DEL MUNDO

El pasado 7 de julio de 2007, (07/07/07), se procedió por parte de la empresa New Open World Corporation a la publicación de las nuevas siete maravillas del mundo oficiosas a partir de la iniciativa del cineasta suizo Bernard Weber. Se realizó mediante votación pública, vía web o telefónica y cada voto tenía un coste de dos dólares, partiendo de una extensa lista inicial confeccionada por la propia empresa en la que se admitieron estructuras creadas por el hombre hasta el año 2000, con la condición de que estuviesen en pie en la actualidad. Para las semifinales se clasificaron las 77 más votadas, mientras que en los últimos meses la votación se redujo a las 21 más votadas, de donde se obtuvieron las Siete Maravillas del Mundo Moderno. Por cierto, la Gran Pirámide de Guiza (Egipto) fue excluida de la votación, alegando ser la más antigua y la única que aún perdura de las Siete Maravillas del Mundo Antiguo, siendo nombrada “Maravilla Honorífica del Mundo”.

Tras todo el proceso, las siete elegidas fueron el Taj Mahal (India), la ciudad de Petra (Jordania), el Machu Picchu (Perú), la Gran Muralla (China), el Cristo del Corcovado (Río de Janeiro, Brasil), el Coliseo de Roma (Italia) y la ciudad maya de Chichén Itzá (México), quedando como finalistas la Acrópolis de Atenas (Grecia), la Alhambra de Granada (España), el Templo de Ankor Wat (Camboya), la Estatua de la Libertad (Nueva York, Estados Unidos), el Castillo de Neuschwanstein (Alemania), los templos de Kiyomizu-dera (Kyoto, Japón), los Moáis de la isla de Pascua (Chile), la Ópera de Sidney (Australia), el Kremlin (Moscú, Rusia), el museo de Santa Sofía (Estambul, Turquía), el complejo megalítico de Stonehenge (Gran Bretaña), la Mezquita de Djungareyber (Malí) y la Torre Eiffel (París, Francia). Además, entre las 77 semifinalistas se encontraban la Sagrada Familia de Barcelona, Santiago de Compostela, la Giralda de Sevilla, la Mezquita de Córdoba, el Museo Guggenheim de Bilbao, el Palacio Real de Madrid y el Acueducto de Segovia, como candidatas españolas, siendo España el segundo país con más representación tras India en semifinales.

La idea surgió a partir de la necesidad de actualizar la tan recurrida lista de las Siete Maravillas del Mundo Antiguo, confeccionada en el período helenístico, y que eran un conjunto de obras arquitectónicas que los helenos consideraban dignas de ser visitadas, por ser para ellos monumentos insignes de la creación y el ingenio humano. Esta lista de origen desconocido, debió confeccionarse hacia el siglo III a.C. aunque quien hace referencia explícita a éstas fue Antípatro de Sidón sobre el año 125 a.C. En esta lista se incluyen a la Gran Pirámide de Guiza (única existente en la actualidad), los Jardines Colgantes de Babilonia, el Templo de Artemisa en Éfeso, la Estatua de Zeus en Olimpia, el Mausoleo de Halicarnaso, el Coloso de Rodas y el Faro de Alejandría. Originalmente, la Puerta de Istar en las murallas de Babilonia estaba incluida en lugar del Faro de Alejandría, aunque relatos posteriores efectúan dicho reemplazo. Todas ellas son construcciones humanas, no recogiéndose ninguna maravilla natural ni ninguna ruina, por majestuosa que ésta fuera. En parte es por eso que se hacía referencia a la torre de Babel (el zigurat de Babilonia) como la octava maravilla del mundo, ya que este edificio estaba en ruinas cuando los soldados de Alejandro Magno llegaron. Esta posibilidad, la de una maravilla más, contribuyó a acuñar la frase Octava Maravilla del Mundo para denominar a cualquier obra humana excepcional.

Ya en el siglo XIX hubo un intento de actualización de estas maravillas, estableciéndose una lista de Maravillas de la Edad Media para contrastarlas con las antiguas. Aún siendo desconocido el criterio seguido para su realización, las seleccionadas fueron Stonehenge (Gran Bretaña), el Coliseo de Roma (Italia), las Catacumbas de Kom el Shogafa (Alejandría, Egipto), la Gran Muralla (China), la Torre de Porcelana de Nanjing (China), Santa Sofía de Constantinopla (Turquía) y la Torre Inclinada de Pisa (Italia).

Por cierto, este proyecto de elección de las Siete Maravillas de Mundo Moderno no fue avalado por la Unesco, (entidad de las Naciones Unidas que declara como Patrimonio de la Humanidad a sitios de importancia cultural o natural), por considerarla mediática y una iniciativa a título personal de Weber, declarando que no es suficiente el valor sentimental de los monumentos para incluirla en una lista de las características que se pretende. Igualmente afirmó que la votación no era universal, pues dejaba fuera a millones de personas que no tienen acceso a Internet y que la lista de candidatos fue creada bajo criterios poco científicos y educativos. Como importante curiosidad cabe reseñar que el Cristo del Corcovado de Río de Janeiro (elegida como una de las Siete Maravillas del Mundo Moderno) no ha sido declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco cuando ya son más de un millar los lugares declarados como Patrimonio de la Humanidad en todo el mundo.

Yo, particularmente no estoy nada de acuerdo con esta lista. Sin intentar menospreciar a ninguna de las elegidas, creo que no es el sistema de elección adecuado, pues el mérito artístico no puede ser elegido por votación popular, más aún cuando no se exigió para la votación la tenencia de un mínimo de conocimientos artísticos. Evidentemente en este tipo de votaciones influyen otros criterios más allá de los artísticos, como son los políticos, los económicos, los de popularidad y los de proximidad. Se realizaron campañas publicitarias a nivel local en favor de la inclusión de determinados lugares por la repercusión económica futura que podría conllevar estar incluida o no en la lista final, y ahí, la población de determinados lugares inclinó la balanza en favor de unos u otros lugares. A excepción de Petra y Machu Picchu, todas ellas pertenecen a países con una gran población lo que puede poner en duda determinados lugares, como puede ser el Cristo del Corcovado o Chichén Itzá, ambos pertenecientes a países con gran población y ubicados en lugares muy turísticos gracias a sus playas, por lo que ese turismo no es precisamente de origen cultural.

Mucho me temo que esta lista perdurará en el tiempo, a pesar de no contar con la aprobación de la Unesco. Sólo hay que ir a visitar cualquiera de los lugares elegidos para comprobar in situ el hincapié que hacen en reseñar que forman parte de la selecta lista de las Siete Maravillas del Mundo Moderno. Entiendo que las votaciones hacen de la lista que se pueda vender como algo consensuado por la población, pero creo que determinados asuntos hay que dejarlo en mano de expertos no condicionados y cuya imparcialidad esté fuera de toda duda. Éste debería ser uno de ellos.


martes, 22 de julio de 2014

LOS RANGOS MILITARES

Jesús y su hermano Tito hicieron el servicio militar en la base de Villanubla (Valladolid) en la época en la que estaba estudiando en la Universidad. Por ese motivo coincidíamos más a menudo, ya que Villanubla dista poco más de diez kilómetros de Valladolid.

Con motivo de la jura de bandera de ambos, asistimos los cinco compañeros del piso, (Marcos, Chopo, Tomás, Toño y yo), junto con Paloma y Antonio. No era precisamente un acto por el que mostrásemos empatía, pero la gran amistad que nos unía a Jesús y su hermano hizo que no pusiésemos en duda el asistir al acto, debido a la ilusión que nos mostraron ambos a que les acompañásemos. Incluso Jesús nos dejó el coche para facilitarnos la asistencia al acto.

Para mí era la primera vez, (y única hasta ahora), en la que entraba a unas instalaciones militares. Recuerdo percibir un ambiente bastante hostil, no sólo para mí pues también Marcos me comentó algo parecido al respecto. Ambos lo veíamos como algo muy lejano para nosotros, pues aunque todos los que les acompañamos estábamos solicitando prórrogas por estudios para aplazar la incorporación al servicio militar, ya nos habíamos declarado objetores de conciencia, a excepción de Toño, que acabó realizándolo por convicciones personales.

Jesús no era el primero de mis amigos que realizaba el servicio militar. Fernan ya la había realizado en Badajoz y Rule en Burgos, al igual que Rafa y su primo Javi.

El caso es que durante todo el acto, una de las cosas que más nos llamó la atención eran los distintos distintivos y condecoraciones que llevaban unos y otros, aparte de la ya conocida pleitesía y el comportamiento reverencial que tienen los distintos rangos militares sobre sus superiores, algo que hizo que me interesara por el escalafón militar en función del rango y que Toño me explicó detalladamente.

El rango militar más bajo del ejército es el de soldado, que se corresponde con la nomenclatura OR-1 establecida por la OTAN. A este rango le siguen el de soldado de primera, (OR-2, que es más una distinción que una graduación militar), cabo (OR-3, que suele ser jefe de escuadra, es decir, una unidad de tres o cuatro soldados), cabo primero (OR-4, que suele ser jefe de pelotón, que es una unidad formada por varias escuadras) y cabo mayor (OR-5, que pasan a depender directamente de un oficial). Todos estos rangos corresponden a la tropa.

Por encima de la tropa se sitúan los suboficiales: Sargento (OR-6), sargento primero (OR-7), todos ellos coordinados por el sargento mayor, brigada (OR-8), subteniente (OR-9) y suboficial mayor (OR-10). Todos ellos tienen funciones de instrucción, adiestramiento, coordinación y supervisión de los efectivos subordinados a su cargo.


Los siguientes rangos militares se corresponden con los oficiales. Tienen como tarea guiar, dar las órdenes e instruir al personal de base o tropa y adquieren dicho rango al finalizar sus estudios en las respectivas Escuelas de Oficiales de cada país o al ascender por antigüedad o por méritos. El escalafón más bajo de los oficiales es el de alférez (OF-0), que en España sólo tiene carácter académico, es decir, tienen rango de alférez aquellos que están cursando los tres últimos cursos de la Academia de Oficiales, pues mientras se está en los dos primeros cursos se les denomina Cadetes. Una vez terminados los estudios, se pasaría a ser Teniente (OF-1) y a dirigir una sección, (unidad militar formada por tres o cuatro pelotones). Los siguientes rangos de oficiales son el de capitán (OF-2) que es quien dirige una compañía, (tres o cuatro secciones), comandante (OF-3) que dirige varias compañías,  teniente coronel (OF-4) que dirige un batallón (cuatro compañías) y coronel (OF-5) que es quien suele ejercer el mando en cuarteles y bases militares.

A partir de aquí están los generales. El de más bajo rango es el general de brigada (OF-6 o general de una estrella), que tiene bajo su mando un regimiento o brigada, (agrupa a tres batallones), habiendo actualmente unos 52 generales de brigada dentro del ejército de tierra. El general de división, (OF-7 o general de dos estrellas), tiene bajo su mando una división, (unidad militar formada por entre dos y cuatro brigadas o regimientos), contabilizando actualmente unos 18 en todo el país dentro del ejército de tierra. El teniente general, (OF-8 o general de tres estrellas), tiene bajo su mando un cuerpo de ejército, (formado por dos divisiones y otras unidades menores), habiendo ocho en todo el país en el ejército de tierra. El general del ejército, (OF-9 o general de cuatro estrellas), tiene bajo su mando a todo el ejército, (formado por entre diez y doce divisiones), habiendo sólo uno en cada uno de los tres ejércitos (tierra, aire y armada), y representando a su vez al Jefe de Estado Mayor del respectivo ejército. El último escalafón es el de capitán general, (OF-10 o general de cinco estrellas), que es quien dirige a todas las Fuerzas Armadas, habiendo sólo uno en España que es el rey. Curiosamente el más alto mando del ejército español es un puesto hereditario, con lo que deja muy a las claras como se pueden gestionar los distintos ascensos de rango dentro de la carrera militar.










Lo que Toño no supo explicarnos es lo de las condecoraciones, pues nos costaba mucho comprender la cantidad de condecoraciones que llevaban algunos de los militares estando en tiempos de paz. Recuerdo lo que comenté de forma sarcástica e irónica acerca de una de las condecoraciones que llevaba uno de ellos: “Pues esa tiene que ser por sacar a pasear al perro”. La verdad es que ese comentario irritó a Toño profundamente, más aún cuando el resto de los que allí estábamos comenzaron a reírse a carcajada limpia.


martes, 8 de julio de 2014

LA OBJECIÓN DE CONCIENCIA

Cuando comencé a realizar el proyecto fin de carrera dejé de solicitar las prórrogas para la realización de la prestación social sustitutoria al servicio militar, pues me había declarado objetor de conciencia. Así, en Junio, me concedieron destino en el Ayuntamiento de Valladolid, para realizar mi prestación como personal de apoyo en un centro de integración de personas que habían padecido cuadros de adición. En un principio, la duración de la prestación debía ser de trece meses, aunque ya estaba en trámite la equiparación de la duración de la prestación social sustitutoria a la del servicio militar, por lo que sabía de antemano que mi prestación iba a durar nueve meses. Posteriormente, cuando acabé el proyecto, solicité el traslado a mi ciudad natal, Aranda, donde continué mi prestación en la U.S.O., sindicato que por aquel entonces utilizaba a dos objetores como ayudantes de la secretaria, algo que yo consideraba bastante cuestionable éticamente, ya que las tareas que desempeñábamos ambos eran propias de un puesto de trabajo.

Evidentemente, aunque cuando rellené la declaración de objetor de conciencia marqué casi todas las casillas, (a excepción de los motivos religiosos), mi objeción se debía a motivos éticos y a mi desarrollado anti-militarismo. Por aquel entonces había una enorme puesta en duda sobre la utilidad del servicio militar y, por ende, de la prestación social sustitutoria. Por un lado se abogaba por la continuidad del sistema, pues según ciertas corrientes ideológicas muy cercanas a la mía equiparaban las clases sociales, ya que todos estaban obligados a realizar el servicio militar, independientemente de la clase social a la que se pertenecía, a la vez que suponía un ahorro en gastos militares, ya que la retribución de los soldados de reemplazo era irrisoria. Por el otro, se reclamaba un ejército totalmente profesional, algo que según esas mismas corrientes ideológicas veían como nutrir al ejército principalmente de las clases populares, pero que libraba a los civiles de “tener que perder nueve meses de su vida” en realizar unos servicios considerados como inútiles. Además, en el caso de los objetores de conciencia, una gran mayoría de ellos estaban realizando tareas propias de un servicio profesional, por lo que se estaban cubriendo puestos de trabajo con esas prestaciones sociales. A eso había que añadir el que en los últimos años de por entonces, el número de objetores era superior al de aquellos que realizaban el servicio militar, por lo que el ejército debía incorporar soldados profesionales para paliar la carencia de soldados de reemplazo.

El caso es que poco más de dos años después de realizar mi prestación social sustitutoria, afortunadamente, el servicio militar pasó a la historia, así como la prestación social sustitutoria, por lo que fui uno de los últimos prestatarios de servicios sociales obligatorios de este país. Para mí, como para la gran mayoría de todo aquel que ha realizado tanto el servicio militar como la prestación social sustitutoria, aquello se trataba de un absurdo. En mi caso, tuve que estar cinco meses, sin poder incorporarme al mercado laboral, debido a que tenía que terminar la prestación social, (el resto lo pude compatibilizar con mis estudios). En la mayoría de todos los demás casos que conozco, ha sido un año el que han perdido, para saldar “una deuda con el Estado”. Como si pagar impuestos no fuera ya de por sí un deber más que suficiente.

El servicio militar fue abolido en España en 2001, aunque sigue estando vigente en una gran mayoría de los estados del mundo. Se trata de un absurdo que enseña a matar, a estar preparado para combatir, a dar tu vida por tu patria y a acatar la disciplina militar, aquella que obliga a la reverencia de los mandos superiores y a tener que acatar todas sus órdenes, sean de la naturaleza que sean, todo ello en nombre de la defensa nacional.

En España, la prestación social sustitutoria al servicio militar nació como consecuencia de la Ley de Objeción de Conciencia, redactada en 1985, aunque no fue llevada a la práctica hasta 1988 debido a la presentación de varios recursos por inconstitucionalidad. Por aquel entonces existían en España cerca de 22.000 objetores de conciencia, que se podían enfrentar a penas de cárcel de dos años, cuatro meses y un día por negarse a realizar el servicio militar, ya que no tenían en la prestación de servicios sociales una alternativa.

Dicha Ley de Objeción de Conciencia nació con muchas deficiencias y con una flagrante falta de medios. El primer año de existencia de la ley, las plazas ofertadas para realizar la prestación social sustitutoria apenas llegaba a las 500. Eso unido al gran número de objetores existentes, forzaron al Gobierno del momento a pasar a la reserva en “incorporación aplazada” a aquellos 22.000 objetores de conciencia, lo que acabó siendo una amnistía encubierta.

Posteriormente, con la Ley de Objeción de Conciencia ya en marcha es cuando comenzaron a aparecer los primeros insumisos, aquellos que o bien se negaban a realizar el servicio militar sin declararse objetores de conciencia o bien se negaban a realizar la prestación social sustitutoria. La forma de gestionar aquellos casos por parte de la justicia fue muy arbitraria. Recuerdo casos de gente a la que no se le citó y casos de otros que fueron juzgados y condenados, teniendo que pasar por prisión, a pesar de que Amnistía Internacional los consideró presos de conciencia. En 2002, con la supresión del servicio militar obligatorio, hubo que reformar el Código Penal y el Código Penal Militar para eliminar los delitos relacionados con la insumisión. Eso supuso la amnistía para cerca de cuatro mil insumisos procesados, de los cerca de diez mil estimados que hubo a lo largo de la década de los noventa.

Este tema, el de la insumisión y el anti-militarismo, era muy recurrente entre los grupos musicales que yo oía y, evidentemente, era uno de los pilares ideológicos de gran parte de mi cuadrilla. Recuerdo todavía temas de Reincidentes, Celtas Cortos, La Polla Records, Eskorbuto, El Último Ke Zierre, Ska-P, Soziedad Alkoholika, R.I.P., Los Muertos de Cristo, Guerrilla Urbana,  Kojón Prieto y los Huajolotes, Piperrak, Síndrome de Abstinencia... Temas ahora que parecen obsoletos pero que siguen estando de actualidad ya que aún hay estados que mantienen el servicio militar como obligatorio y que preparan su maquinaria de guerra en el nombre de la seguridad y la defensa nacional. Maquinaria a la que hay que dar utilidad pues las inversiones realizadas en esta materia son enormes en la gran mayoría de los estados. Además, en todas las guerras hay al menos un estado atacante y guerras siguen habiendo. Igual si por ley a la gente no le enseñasen a matar, (aunque sea en nombre de la defensa), no habría tanta mentalidad bélica y los conflictos entre países se podrían resolver de otras maneras.

O igual es que esa maquinaria de defensa no deja de ser una cortina de humo para tener una manera de controlar a la población ante una disconformidad general con la situación particular que pueda vivir cada Estado.


martes, 24 de junio de 2014

LOS INVENTOS ESPAÑOLES

En la anterior entrada, en la que hablaba acerca de una ilusión de juventud, hice mención a que mis amigos y yo considerábamos que los inventos españoles más conocidos del siglo XX, (el chupachús, la fregona y el futbolín), consistían en poner un palo a algo, (un caramelo, un trapo o unos muñecos). Sin embargo, a lo largo de historia, siglo XX incluidos, han habido otros inventos españoles que son mucho más sofisticados e ingeniosos.

Por cierto, el chupachús fue inventado por el asturiano Enric Bernat a mediados de los 50. La idea de ponerle un palo al caramelo le surgió al comprobar que los caramelos son mayoritariamente consumidos por niños y que éstos acostumbran a sacárselo continuamente de la boca con la mano, por lo que añadirle un palo facilitaba esta operación. La fregona fue patentada en España en 1964 por el aragonés de origen riojano Manuel Jalón que, durante una estancia en Estados Unidos, observó cómo los hangares se fregaban con una mopa plana y un cubo con rodillos y al volver a España decidió fabricar su propia versión de lo que había visto. Más tarde también patentaría la aguja hipodérmica desechable. Y el futbolín fue inventado por el gallego Alejandro Campos durante la Guerra Civil en 1937, mientras sanaba en un hospital de Barcelona de sus heridas provocadas por un bombardeo en Madrid, para suplir el que los heridos no pudiesen jugar al fútbol. También inventó y patentó un pasahojas de partituras accionadas por el pie, pero al exiliarse se perdieron los registros de ambas patentes, aunque sí que pudo patentar el pasahojas en Francia y comercializar el futbolín en Guatemala. Cabe destacar que cuando inventó el futbolín ya existía una versión similar en Europa denominado fútbol de mesa aunque era desconocida en España.

En cuanto al resto de inventos creados por españoles, cabe destacar unos cuantos:

El submarino tiene un origen muy español. En 1859, el catalán Narciso Monturiol construyó el Ictíneo, considerado el primer submarino propulsado, que utilizaba propulsión independiente de aire o anaeróbica por vapor y, en 1888, el murciano Isaac Peral diseñó el prototipo de un submarino de propulsión eléctrica que pasó a ser el primer submarino torpedero.

En 1923, el murciano Juan de la Cierva y Codorníu diseñó una aeronave de ala giratoria denominado autogiro o girocóptero que incorporaba un rotor articulado, pieza fundamental para la construcción de helicópteros. Al año siguiente, el madrileño Federico Cantero Villamil, diseñó la denominada “libélula española”, considerado uno de los primeros helicópteros, (diez años antes de que el ingeniero soviético Igor Sikorsky se atribuyera la invención del helicóptero). Curiosamente, Juan de la Cierva y Hoces, sobrino de Juan de la Cierva y Codorníu, inventó un estabilizador óptico utilizado para eliminar los efectos de movimiento, vibraciones y desenfoque de las cámaras denominado Dynalens, por el que obtuvo el Óscar cinematográfico a la mejor contribución técnica a la industria cinematográfica en 1.969.

El primer tren articulado también fue español. En 1942 nació el Talgo, (Tren articulado ligero Goicoechea Oriol), desarrollado por los vizcaínos Alejandro Goicoechea y José Luis Oriol.

El inventor del primer laringoscopio fue el maestro de canto operístico madrileño Manuel Vicente García en 1.855. Posteriormente, sería introducido en la práctica médica por el médico alemán Johann Czermak, que lo mejoraría.

A finales del siglo XIX, el arquitecto e ingeniero vizcaíno Alberto Palacio diseñó el primer puente transbordador. Junto a Ferdinand Arnodin construyó uno veintena de ellos por todo el mundo, destacando el Puente Colgante de Vizcaya que une las localidades de Guecho y Portugalete, construido en 1893 y considerado el más antiguo del mundo. Aún está en funcionando y fue declarado en 2006, Patrimonio de la humanidad de la UNESCO.

Incluso el traje espacial tiene un origen muy español, ya que en 1.935 el ingeniero militar español Emilio Herrera diseñó en 1935 la escafandra estratonáutica, considerado como el primer traje espacial y que inspiraría posteriormente a los utilizados en la carrera espacial.

Pero, sin duda, para mí el gran inventor español fue el ingeniero cántabro Leonardo Torres Quevedo. En 1902 perfeccionó el dirigible construyendo tres años después el primer dirigible español que incluía estas novedades, en 1903 inventó el Telekino, (considerado el primer mando a distancia), en 1.912 el “Ajedrecista”, un autómata considerado el primer videojuego de la historia. También inventó el puntero láser, mejoró el proyector de diapositivas y diseñó una máquina calculadora capaz de almacenar dígitos decimales, realizar operaciones binarias y comparar cantidades, (precursora de las modernas calculadores científicas electrónicas), aunque por lo que más fue destacó fue por la construcción de varios transbordadores, funiculares o teleféricos, destacando el transbordador aéreo Niagara Spanish Aerocar que atraviesa las cataratas del Niágara y el tranvía aéreo del monte Ulía en San Sebastián.

Hay otros inventos españoles de origen desconocido o no personificado. La bota, el botijo o el porrón son de uso casi exclusivo nuestro por lo que serían inventos no exportados. El galeón o el arcabuz (una antigua arma de fuego) parecen tener sus orígenes en la Corona de Castilla, al igual que el cabrestante, que es un dispositivo mecánico consistente en un rodillo o cilindro giratorio que, impulsado manualmente o a través de un motor, levanta o desplaza grandes objetos o cargas con un cable. Aunque de esta categoría habría que destacar el cigarrillo, pues los primeros cigarrillos de papel manufacturados y empaquetados se comercializaron en España en torno a 1825. El origen parece estar en los mendigos sevillanos que durante más de un siglo aprovecharían los desechos de las hojas de tabaco, triturando los desperdicios y liándolos en finas hojas de papel de arroz, hasta popularizarlo.

Igualmente hubo otros más genéricos que se han podido llegar a considerar como tal, aunque se trata de productos comercializados en exclusiva en España y que eran similares a otros existentes en otros países, como la grapadora, el sismógrafo o el afilalápices. En esta categoría también deberían estar incluidos la fregona o el futbolín, a pesar de ser considerados inventos españoles.

También hubo ideas parecidas al Red Bull, (al que también hago referencias en la entrada anterior), como la Juanola, el Ceregumil o el Ciripolen, pero se quedaron en productos no exportados al mundo.

En definitiva, que aunque este país nunca se haya destacado por estar a la vanguardia del I+D+i sino más bien a la retaguardia, esto no ha evitado que mentes brillantes hayan desarrollado su ingenio para aportarle algo al mundo.


lunes, 9 de junio de 2014

LA IDEA DEFINITIVA

Con Marcos he compartido gran parte de mi vida, pues somos amigos desde que éramos niños. Fuimos juntos a la misma clase en el colegio durante seis años, fuimos al mismo instituto, coincidiendo en la misma clase durante un curso, vivimos en el mismo piso compartido durante el período universitario y hemos seguido compartiendo muchos momentos desde entonces.

Hace no mucho tiempo le recordé una de sus famosas frases que decía: “Muy mal se nos tiene que dar para no retirarnos a los 40”. Esta frase la repitió constantemente cuando ideábamos nuestros proyectos de futuro en la época universitaria. En la ideación de estos proyectos solíamos contar con Jorge y con Jesús, que eran los que tenían una mentalidad más emprendedora por aquel entonces y con los que pasábamos buenos ratos mientras comentábamos las posibilidades que se podían llevar a cabo en el mundo real.

Barajábamos distintas ideas, alternativas al proyecto profesional en ciernes de cada uno, pero como el fundamento era profesional, buscábamos ideas para proyectos que pudieran ser bastante rentables y así poder llevar a cabo la frase de Marcos, que se había convertido en nuestro lema. Recuerdo que un día Jorge introdujo una alternativa a los campos que tocábamos y comenzó a hablar acerca de sencillos inventos que habían reportado beneficios exagerados a quien los había llevado a cabo. Uno era el del velcro, inventado por el ingeniero suizo George de Mestral en la década de los 40. Para su creación se inspiró en los frutos de algunos cardos Arctium, (conocidos popularmente como  arrancamoños, abrojos o cadillos), que se enganchaban constantemente a su ropa y al pelo de su perro. Al examinar el material de estos frutos a través de un microscopio consiguió distinguir distintos filamentos entrelazados terminados en pequeños ganchos, que poseían una gran adherencia a los tejidos. Acabó patentando la idea en 1951, denominándola velcro, como acrónimo de velours-crochet, (terciopelo-ganchillo). La otra idea fue la del limpiaparabrisas intermitente, inventado y patentado en 1964 por el ingeniero estadounidense Robert Kearns y que fue copiado por los fabricantes automovilísticos Ford, General Motors, Mercedes y Chrysler. En la década de los 90  Robert Kearns fue fuertemente indemnizado por Ford y Chrysler como compensación por la violación de la patente, tras largos procesos judiciales, lo que inspiró a Jorge a hablar de dicho invento. Por cierto, el limpiaparabrisas fue inventado por la estadounidense Mary Anderson a principios del siglo XX, patentándolo en 1905 e inspirándose en las continuas paradas que tenían que hacer los conductores de los tranvías para salir a limpiar la suciedad, el agua y el hielo que se impregnaban en los parabrisas, aunque no utilizó su creación para obtener beneficios lucrativos.

Partiendo de esto y de nuestra nacionalidad, comenzamos a considerar esta opción, pues algunos de los inventos españoles más conocidos son el chupachús, la fregona o el futbolín, que, de manera simplista, decíamos que los inventos españoles consistían en poner un palo a algo, (un caramelo, un trapo o unos muñecos). Eso conjugaba perfectamente con nuestra filosofía del proyecto, algo sencillo y potencialmente lucrativo de una manera considerablemente rápida y que nos retirase de la vida productiva para pasar a otra más contemplativa u ociosa.

Había muchos inventos que nos servían de referencia. En muchos casos, la persona que había triunfado lo había conseguido gracias a ser pionero en un campo concreto, como era el caso más conocido, el de Bill Gates, a partir de introducir un sistema operativo para equipos personales y apostar, (al igual que su principal competidor, Steve Jobs), por el ordenador personal como opción de futuro en lugar de los terminales conectados a servidores centrales. En otros casos, la idea había surgida de forma casual, ante una necesidad surgida o ante una utilidad novedosa descubierta que no estaba cubierta por ninguno de los productos disponibles en el mercado.

Evidentemente, tras muchas propuestas de ideas o de posibles negocios innovadores que nos pudiesen lanzar hacia una vida laboral breve y resolutiva, desistimos en el intento al no acabar encontrando una idea convincente y al enteramos de que menos del 1% de las ideas de productos nuevos acaban triunfando y que, por lo general, la casualidad no es tanta, ya que las grandes ideas tenían que caer en las manos adecuadas para poder llegar a ser desarrolladas y reconocidas. Para nosotros, era demasiado esfuerzo para tan pocas opciones de éxito, aunque nos divertimos mucho en el intento.

Lo más curioso es que una idea muy similar a la que buscábamos estaba delante de nuestras narices y no sospechábamos que pudiera ser algo tan revolucionario como para acaparar un sector del mercado que no suponíamos con tanto futuro. Esa idea era el Red Bull. Es sin duda, el invento más lucrativo, en función de su simplicidad, de las últimas décadas. En España existieron otros productos que nos hubiesen valido, como el Ceregumil o el Ciripolen, pero el producto que idearon el austriaco Dietrich Mateschitz y el tailandés Chaleo Yoovidhya, a partir de una bebida tailandesa denominada Krating Daeng era la idea que buscábamos. Sólo consistía en copiar y adaptar algo ya existente y darlo a conocer al mundo. La pena es que en el momento en el que maquinábamos ideas ya estaba inventado aunque apenas había desembarcado en España. Pero ese era el concepto de idea que andábamos buscando Jorge, Marcos y yo, algo parecido al Red Bull, y ni nos habíamos percatado de su potencialidad de triunfo,  aunque de esa falta de capacidad sí que éramos conscientes.

Posteriormente surgieron otras ideas más o menos complejas que también han sido enormemente lucrativas. Algunas, como Amazon o Dell ya existían, otras como PayPal, Google, Youtube o Facebook estaban por venir. Tampoco teníamos una ambición tan desorbitada, pero son historias de éxito parecidas a las que buscábamos, aunque las expuestas sean en términos superlativos.

Recuerdo cuando le conté a Mayka acerca de esto. Me contó que su hermano y ella habían pensado en una toalla playera que llevase incorporado un anclaje en cada punta para poderlo clavar en la playa. Como de esto hace ya bastante tiempo y creo que no parece que lo vayan a desarrollar, ahí dejo una idea para quien quiera comercializarla.


lunes, 26 de mayo de 2014

LA CUENCA DEL DUERO

Cuando estudiábamos los principales ríos de España, los afluentes del Duero que debíamos estudiarnos eran el Pisuerga y el Esla por el norte o margen derecho y el Adaja y el Tormes por el sur o margen izquierdo. Pensaba que no era muy útil saberse los afluentes de los ríos ya que sólo se estudiaban unos pocos, pues todos los afluentes del Duero que conocía, (a excepción del Pisuerga), no estaban incluidos en la lista y que algo parecido debería suceder con el resto. Además, en el caso particular del Duero se ignoraba su parte portuguesa.

Yo, en mi Aranda natal, veía como el casco antiguo estaba bordeado por los ríos Arandilla y Bañuelos que desembocan en el Duero en el misma casco urbano y que ahora bañan entre los dos a cuatro de los parques de la ciudad. Igualmente, en las localidades próximas de Peñafiel o Roa, los ríos Duratón y Riaza mueren en el Duero tras haber creado unas preciosas hoces en la provincia de Segovia. Incluso por el pueblo de mis padres, Curiel, pasaba el arroyo Horcajo que moría en el Duero tras emerger del subsuelo en forma de manantial unos cuatro kilómetros antes. Ahora, dicho manantial abastece de agua potable al pueblo.

Para mí el Duero es el río al que tengo asociada mi vida. Siendo natural de Aranda de Duero y siendo mis padres de un pueblecito llamado Curiel de Duero que dista 44 kilómetros por carretera de Aranda, (lugar en el que pasé casi media vida, hasta los 20 años), siempre he estado acompañado por el transcurrir de sus aguas. He visto las Fuentes del Duero, sitas en la falda sur del Pico Urbión, que pertenece al Sistema Ibérico y al término municipal de Duruelo de la Sierra (Soria), donde nace a unos 2.160 metros sobre el nivel del mar. Lo he visto en su transcurso por Soria, Almazán o San Esteban de Gormaz. Siempre me ha acompañado en mis estancias en Aranda o en los incontables viajes a Curiel o a Valladolid. Y lo he vuelto a ver transcurriendo por Tordesillas, Toro o Zamora, entre otras localidades. Aún no lo he visitado cuando se convierte en río Douro al atravesar la frontera y pasar a tierras portuguesas para ir a morir al Océano Atlántico formando previamente un bonito estuario en Oporto.

El río Duero tiene 897 km de largo, de los que 572 recorren territorio español y 213 tierras portuguesas, siendo navegable en este tramo. Durante 112 km hace de frontera entre ambos países, en un espacio en el que el cauce del río se hace estrecho y profundo, formando los denominados Arribes del Duero.

Posee la mayor cuenca hidrográfica de la península ibérica, al ocupar 98.073 km², de los que 78.859 km² corresponden al territorio español y 19.214 km² al portugués. El 98% de la superficie de la cuenca española es castellanoleonesa, siendo el resto gallega, aunque también abarca mínimamente las comunidades autónomas de Cantabria, La Rioja, Castilla-La Mancha, Extremadura y Madrid. Es el río de mayor caudal absoluto de la península ibérica con un caudal medio de 675 m³/s y un caudal absoluto de 13.660 hm³/año y con sus 897 kilómetros de longitud, es el tercer río más largo de la península, tras el Tajo y el Ebro, discurriendo por las provincias españolas de Soria, Burgos, Valladolid, Zamora y Salamanca, y por los distritos portugueses de Braganza, Guarda, Vila Real, Viseu, Oporto y Aveiro y bañando las denominaciones de origen vinícolas españolas de Ribera del Duero, Arlanza, Cigales, Rueda, Toro, Tierra de León, Tierra de Zamora y Arribes del Duero y otras seis denominaciones portuguesas, entre las que destaca la de Oporto.

Tiene una tupida red de afluentes que recoge aguas de la Cordillera Cantábrica, el Sistema Ibérico y el Sistema Central, todos ellos responsables de su elevado caudal. Por el margen izquierdo o sur recibe las aguas de los ríos Tera, Rituerto, Escalote, Talegones, Mome, Riaza, Duratón, Cega, Adaja, Zapardiel, Trabancos, Guareña, Tormes, Uces, Froya, Huebra y Águeda en la parte española y Aguiar, Côa, Teja, Torto, Távora, Varosa, Cabrum, Bestança, Paiva y Arda en la parte portuguesa, mientras que por el margen derecho o norte recibe las aguas de los ríos Izana, Ucero, Arandilla, Bañuelos, Gromejón, Jaramiel, Pisuerga, Valderaduey, Hornija y Esla, en la parte española y Sabor, Tua, Corgo, Támega y Sousa en la parte portuguesa.

Los afluentes más importantes son, sin duda, el Esla y el Pisuerga, ambos provenientes de la Cordillera Cantábrica. El Pisuerga, con unos 288 kilómetros de longitud y un caudal absoluto de 2.516 hm³/año, nace en el glaciar Covarrés, al norte de la provincia de Palencia, y atraviesa las ciudades de Aguilar de Campóo, Venta de Baños, Valladolid y Simancas para desembocar en el Duero a unos seis kilómetros de dicha localidad. Sus afluentes son el Esgueva (que se le une en Valladolid tras transcurrir 127 kilómetros por el valle que lleva su nombre), el Carrión (que pasa por Palencia en sus 197 kilómetros de recorrido y que tiene un caudal de 579 hm³/año), el Arlanza (de 172 kilómetros y un caudal de 936 hm³/año), el Valdavia (de 79 kilómetros y un caudal de 163 hm³/año), el Odra y el Burejo. Cabe destacar que en su desembocadura el Pisuerga tiene un caudal ligeramente superior al del Duero (2.001 hm³/año), de ahí el famoso dicho que dice “el Pisuerga lleva el agua y el Duero la fama”. El Esla, el más caudaloso de sus afluentes, tiene unos 288 kilómetros de longitud, (aproximadamente unos cien metros más que el Pisuerga), y un caudal absoluto de 5.266 hm³/año. Nace en la Fuente del Naranco (al norte de la provincia de León), crea los embalses de Riaño y Ricobayo y desemboca en el Duero en el municipio zamorano de Villalcampo. Sus afluentes son el Aliste, el Tera (de 140 kilómetros y 822 hm³/año y que crea el lago de Sanabria), el Órbigo (de 108 kilómetros y un caudal de 1.576 hm³/año), el Cea (de 163 kilómetros y un caudal de 282 hm³/año), el Bernesga (que pasa por León en sus 83 kilómetros de recorrido y tiene un caudal de 619 hm³/año) y el Porma (de 79 kilómetros y 803,7 hm³/año). Al igual que sucede con el Pisuerga, en su desembocadura el Esla tiene un caudal ligeramente superior al del Duero.

El Tormes es el afluente más importante de la margen izquierda. Nace en Prado Tormejón (Sierra de Gredos) y desemboca cerca de Fermoselle (Zamora) tras pasar por Salamanca, recorriendo 149 Km y aportando un caudal absoluto de 1.272 hm³/año. Sus únicos afluentes son los ríos Almar y Corneja. También por la margen izquierda, el río Águeda con 176 Km de longitud y un caudal absoluto de 720 hm³/año, sería el siguiente en importancia. Nace en el manantial del Puente de los Llanos en Navasfrías, (Salamanca), pasa por Ciudad Rodrigo y durante 40 kilómetros hace de frontera natural entre España y Portugal hasta su desembocadura en Barca de Alba (Portugal). Otro afluente importante de la margen izquierda es el Adaja que tiene 176 kilómetros de longitud y un caudal absoluto de 413 hm³/año, de los que más de la mitad (256 hm³/año) se los aporta el Eresma tras 134 kilómetros de recorrido desde la sierra de Guadarrama hasta Matapozuelos, pasando por Segovia.

El resto de afluentes tienen una aportación inferior a los 400 hm³/año, siendo los más importantes:

Afluente
Caudal Abs.
Longitud
Nacimiento
Desembocadura
Támega
394 hm³/año
145 Kms.
Laza (Orense)
Entre-os-Rios (Portugal)
Huebra
259 hm³/año
134 Kms.
Peña de  Francia
Saucelle (Salamanca)
Cega
232 hm³/año
149 Kms.
Navafría (Segovia)
Pte. Duero (Valladolid)
Valderaduey
186 hm³/año
158 Kms.
Mte. Riocamba (León)
Zamora
Duratón
161 hm³/año
114 Kms.
Somosierra (Madrid)
Peñafiel (Valladolid)
Riaza
143 hm³/año
113 Kms.
La Quesera (Segovia)
Roa de Duero (Burgos)

Como ya se ha comentado, el 98% de la parte española de la cuenca hidrográfica del Duero corresponde a Castilla y León, lo que significa que el 84% del territorio castellanoleonés está incluido en la cuenca del Duero (sólo se queda fuera el norte de Burgos y el noroeste leonés) y que la práctica totalidad de la cuenca del Duero se corresponde con Castilla y León. Posiblemente fuera éste el principal argumento para la constitución de Castilla y León como región y comunidad autónoma en 1981, pues aunque dicha constitución se basó en argumentos históricos, esos argumentos quedaron de lado a la hora de establecer otras fronteras dentro del territorio del Estado, como fue la creación de las comunidades autónomas de Cantabria y La Rioja, vinculadas con este movimiento fronterizo.


lunes, 12 de mayo de 2014

LA SINTONÍA RADIOFÓNICA

Cuando comenzamos nuestro periplo universitario, todos los que compartíamos piso, al irnos a la cama, por lo general, escuchábamos la radio hasta dormirnos, cada uno en su habitación. Por aquel entonces, el programa “El Larguero” de la Cadena Ser, dirigido por José Ramón de la Morena, estaba comenzando a hacer sombra a “Supergarcía en la Hora Cero” de Antena 3 Radio, el indiscutible líder durante los últimos años y dirigido por el gran José María García. Nosotros solíamos intercalar ambos programas, aunque preferíamos “El Larguero”. Era más divertido y dinámico ya que José María García, fiel a su peculiar estilo, se podía tirar días y días hablando del mismo tema, en función de sus últimas investigaciones.

Estando en nuestro segundo año universitario, “El Larguero” era nuestro preferido y lo lógico es que a las doce de la noche, en el piso se oyera la canción “Ra, ra, ra” del cantautor sevillano Benito Moreno que, por entonces, era la sintonía del programa y así lo ha sido durante unas dos décadas. Incluso el Chopo, que solía sacarse un dinerillo tocando la dulzaina por ciertos pueblos de Castilla próximos al suyo, nos solía tocar dicha sintonía, entre otras canciones, con las que nos acababa aburriendo, salvo cuando teníamos invitados en casa.

Curiosamente, cuando la Vuelta a España que se estaba disputando ese año hizo incursión en tierras castellanas, José Ramón de la Morena hizo alusión en su programa a que un colaborador suyo le tenía que tocar la sintonía del programa con la dulzaina.

Se dio la casualidad de que el 1 de Mayo en la Vuelta Ciclista a España se disputaba una cronoescalada con final en el puerto de Navacerrada, etapa idónea para ir a verla en directo. A pesar del dilema moral que nos suponía, pues el primero de Mayo lo reservábamos para asistir a la manifestación, nuestro amor al ciclismo acabó venciendo y decidimos finalmente acudir a presenciar la etapa en directo. Para ello, los cinco que por entonces compartíamos piso en la calle Imperial de Valladolid, (Marcos, Chopo, Tomás, Toño y yo), nos subimos a mi lastrado Renault 5, a las cinco de la mañana, provistos con una fiambrera llena de filetes empanados y un termo de café con leche que me fueron suministrando gradualmente para poder llevar a buen término la expedición rumbo a Navacerrada.

Una vez allí, disfrutamos de un precioso día de montaña y, ubicados a escasos doscientos metros de la línea de meta, pudimos presenciar durante unas cuatro horas el paso de todos y cada uno de los ciclistas que seguían en competición, disfrutando de un excelente día de ciclismo. Por cierto, aquella etapa la ganó Alex Zülle aunque al final fue Tony Rominger quien se acabó llevando la Vuelta.

Al finalizar la etapa nos acercamos a la meta donde, entre otras, estaba ubicada la unidad móvil de la Cadena Ser donde José Ramón de la Morena estaba hablando a través de un Motorola de los “de entonces” con los estudios centrales de su emisora.

Cuando José Ramón de la Morena terminó la conexión me acerqué a él para comentarle que mi amigo Chopo tocaba la dulzaina y que sabía tocar la sintonía de “El Larguero”, tal y como él había pedido en su programa. En cuanto se lo dije, con una sonrisa muy propia suya se acercó al Chopo para comprobarlo y, allí mismo, el Chopo le tocó la sintonía ante la algarabía de éste y de sus  colaboradores, citándonos en su hotel de Segovia para proceder a la grabación.

Así hicimos. Montamos los cinco en el coche y nos fuimos, puerto abajo, hasta el mismo centro de Segovia. Allí conocimos a gran parte del equipo de la cadena Ser, entre los que destacaba el ex ciclista Marino Lejarreta, y después de intercambiar algunas palabras con ellos, el Chopo grabó la sintonía con la simple ayuda de uno de los micrófonos que ellos utilizaban. Durante unos meses todas las noches estuvimos escuchando la dulzaina del Chopo en la sintonía de El Larguero, hasta que finalizó el Tour de Francia a finales de Julio, acompañada en ocasiones por algún chascarrillo que José Ramón de la Morena lanzaba a costa del tamboril, que había sido añadido por ellos y que decía ser tocado por alguno de sus técnicos y que nos servía para echarnos unas risas con el Chopo.

Al año siguiente, la etapa prólogo de la Vuelta a España fue una contrarreloj individual en Valladolid que recorría parte de la ciudad. Por entonces vivíamos en la céntrica Plaza Poniente y dicha etapa transcurría justo al lado de allí, por lo que fuimos a verla y nos ubicamos justo en la curva opuesta a donde vivíamos, a poco más de cien metros de nuestro portal.

Debido a ello, el programa “El Larguero” se emitió esa noche en directo desde Valladolid y los cinco del piso acudimos a presenciarlo. Al finalizar el programa, el Chopo se encontró con el gran Javier Mínguez, (en aquel momento ex director de los equipos BH y Amaya Seguros y que posteriormente también fue director del Vitalicio, además de ser el actual seleccionador nacional). Por aquel entonces Javier Mínguez era colaborador del programa y el Chopo le conocía por distintas estancias de éste en Arandilla, (pueblo del Chopo). En cuanto le vio le dijo que se tocara algo con la dulzaina, (que el Chopo solía llevar encima muy a menudo dentro de su funda de cuero), y se montó una pequeña fiesta improvisada. Evidentemente, en cuanto lo oyó José Ramón de la Morena se fue hacia el Chopo y se empezaron a preguntar el motivo por el que le conocía cada uno. Javier Mínguez desconocía que el Chopo grabó el año anterior la sintonía del programa con la dulzaina, aunque sí que le había visto tocar en su pueblo. El caso es que el Chopo fue invitado por la Ser a seguir en directo la siguiente etapa que partía de Valladolid y llegaba hasta Salamanca.

Al día siguiente, el Chopo vivió toda una jornada de ciclismo en vivo con el equipo de la Cadena Ser, participando en el programa de “El Larguero” de esa noche que se emitió desde Salamanca. José Ramón de la Morena le hizo algunas preguntas acercas de las distintas ocarinas que coleccionaba y acabó tocando en directo la sintonía del programa con la ocarina más pequeña que tenía y que solía llegar colgada de un cordelito a modo de cadena. En esa Vuelta a España volvió a sonar diariamente en el programa la sintonía que el propio Chopo había grabado un año antes con su dulzaina.